miércoles, 9 de julio de 2014


El rol del desánimo en el rendimiento físico y mental

La desmotivación que sigue a estados prolongados de cansancio corporal aparece reiteradamente en los parámetros de consulta terapéutica.

Esto implica que llegan personas afectadas físicamente con síntomas como jaquecas, dolores musculares y la descripción de saber que hay un malestar pero que no se puede atribuir a nada, no lo pueden  expresar, contar, detallar, apenas relatan que se  sienten mal. En el caso de los niños, hay llantos repentinos y la negación en algunas circunstancias a realizar actividades académicas o de rutina en el hogar.

Hay un desaliento  que está presente en  niños que demuestran sentirse incapaces, los cuales no lo expresan precisamente,  sin embargo hay una actitud inerte que  denota falta de confianza en sus cualidades y recursos personales.  Una posible mirada a este aspecto es recurrir al análisis de cuánto pueden  estar afectando el nivel de actividades diarias, y como se  ve el mismo  frente a estas rutinas.

Siguiendo el contexto descrito tenemos el caso de una niña que es capaz de bailar largos espacios de tiempo, y un pequeño que pasa un periodo también amplio de tiempo en su bicicleta. Ambas familias, son distintas en organización de horarios y actividades, no se conocen entre ellos, y coincidieron en el motivo de consulta que fue conseguir ayuda para que sus hijos estudiaran un periodo más prolongado  u optimizar los tiempos, ya que en las dos consultas los padres indican que sus hijos se sienten agotados y desanimados frente a dicha actividad académica.

En otra arista, hay  personas que  identifican la fatiga mental mediante signos que apuntan episodios de constante debilidad y cansancio. Además en el mismo contenido argumentan que hay un factor que les impide salir de ese estado. Se trata de una firme sensación de culpa y reproche que les asedia la mente a través de pensamientos excesivos y desgastadores.

Para el caso de los niños una posible ayuda, está en el hecho de reforzar su imagen, a través de la visión que tienen ellos de sus propias capacidades, de su poder de logro por si mismos en el aprendizaje y en la consecución de nuevas tareas. Lo que está presente en su motivación de juego puede llevarse hacia el estudio. 
Larch es una esencia que aporta desde sus cualidades el refuerzo de la autoestima y de la confianza.

 
 
Por  otro lado, el sentimiento  de desesperanza y de culpa frecuente que asedia a algunas personas, se ve aliviado, dependiendo de las circunstancias, cuando las  faltas cometidas se aceptan y dentro de lo posible se puedan rectificar.
Pine, es una esencia que estimula la liberación de esa sensación, ayudando a desbloquear esa carga emocional.
 

 
 

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