sábado, 19 de julio de 2014

DESARROLANDO LA AUTONOMÍA Y EL EQUILIBRIO EN UNA CONVIVENCIA


Los jóvenes que recién inician su vida laboral, sea por motivos provisorios, como para poder reunir recursos para vacaciones,  o en una práctica profesional  que deriva de estudios superiores, demuestran su faceta personal y deben lidiar con situaciones que son desconocidas aunque hayan sido previstas.

No hay novedad en estas circunstancias que aparecen y son sobrellevadas sin ningún inconveniente. Aspectos de socialización, empatía, comunicación, inteligencia emocional se cruzan y dan forma a una nueva etapa.

La capacidad de estar  alerta a las instrucciones y la manera de reaccionar a los errores, repercutirá en las estructuras emocionales fortaleciendo recursos internos o en algunos casos perturbando el desarrollo de la capacidad autónoma.

Respecto a la autonomía,   cuando existe una necesidad servicial muy pronunciada en estos jóvenes, a tal punto  que se presenta una preocupación constante por evitar equivocaciones, esta fase podrá  significar un problema y un obstáculo para esta persona. Esta o este joven  se esforzará  en servir y sobretodo en agradar, previendo que el  error que pueda suceder se vea aminorado con estas acciones.

Lo anterior puede ser un obstáculo en el aprendizaje que esta nueva etapa debe entregar. Se considera este punto al analizar que un nuevo proyecto laboral, independientemente del tiempo en que sea realizado, significa adquirir experiencia y la posibilidad de lidiar con circunstancias sociales que se presentaran durante los próximos años.

En otra arista, y en un contexto analítico relacionado a la convivencia entre personas que llevan a cabo una relación sentimental, hay personas que consideran muy importante que las atiendan. Es decir, hay una demanda emocional que se presenta de manera exacerbada. Pretenderán  estar en el control de las situaciones y por ende de la relación en la que se encuentran involucradas. Este tema se puede ejemplificar cuando un cónyuge o una pareja observa el cuidado de una convivencia como algo que debe vigilar, no permitiendo espacios que salgan de su vista. Es una necesidad de comprensión por su esfuerzo en tener todo controlado. Se asimila a la sobreprotección.

De acuerdo a lo anterior,   muchas veces son personas que sufren debido a que sienten la necesidad de ser  responsables por la vida de la otra persona, en aspectos en que el otro miembro de esa relación se ve ofuscado generando por lo tanto un desequilibrio que afecta a ambos.

En el primer caso descrito, la Esencia Floral Centaury,  auxiliará en la tarea de poder trabajar, desarrollarse y aprender de estas etapas a  través de un proceso favorable, es decir poder  realizar una actividad   y desenvolverse en pro de sí mismo.
 

Entregar amor sin aprehensión. La Esencia Floral Chicory, para equilibrar la convivencia en la pareja, ayudando a restablecer un espacio de respeto en una relación.

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