Los
jóvenes que recién inician su vida laboral, sea por motivos provisorios, como
para poder reunir recursos para vacaciones, o en una práctica profesional que deriva de estudios superiores, demuestran
su faceta personal y deben lidiar con situaciones que son desconocidas aunque
hayan sido previstas.
No
hay novedad en estas circunstancias que aparecen y son sobrellevadas sin ningún
inconveniente. Aspectos de socialización, empatía, comunicación, inteligencia
emocional se cruzan y dan forma a una nueva etapa.
La
capacidad de estar alerta a las
instrucciones y la manera de reaccionar a los errores, repercutirá en las
estructuras emocionales fortaleciendo recursos internos o en algunos casos
perturbando el desarrollo de la capacidad autónoma.
Respecto a la autonomía, cuando existe una necesidad
servicial muy pronunciada en estos jóvenes, a tal punto que se presenta una preocupación constante por
evitar equivocaciones, esta fase podrá significar un problema y un obstáculo para
esta persona. Esta o este joven se esforzará
en servir y sobretodo en agradar,
previendo que el error que pueda suceder
se vea aminorado con estas acciones.
Lo
anterior puede ser un obstáculo en el aprendizaje que esta nueva etapa debe
entregar. Se considera este punto al analizar que un nuevo proyecto laboral,
independientemente del tiempo en que sea realizado, significa adquirir experiencia y la
posibilidad de lidiar con circunstancias sociales que se presentaran durante
los próximos años.
En
otra arista, y en un contexto analítico relacionado a la convivencia entre
personas que llevan a cabo una relación sentimental, hay personas que
consideran muy importante que las atiendan. Es decir, hay una demanda emocional
que se presenta de manera exacerbada. Pretenderán estar en el control de las situaciones y por
ende de la relación en la que se encuentran involucradas. Este tema se puede
ejemplificar cuando un cónyuge o una pareja observa el cuidado de una
convivencia como algo que debe vigilar, no permitiendo espacios que salgan de
su vista. Es una necesidad de comprensión por su esfuerzo en tener todo controlado. Se asimila a la sobreprotección.
De
acuerdo a lo anterior, muchas veces son personas que sufren debido a
que sienten la necesidad de ser responsables
por la vida de la otra persona, en aspectos en que el otro miembro de esa relación
se ve ofuscado generando por lo tanto un desequilibrio que afecta a ambos.
En
el primer caso descrito, la Esencia Floral Centaury, auxiliará en la tarea de poder trabajar,
desarrollarse y aprender de estas etapas a través de un proceso favorable, es decir poder
realizar una actividad y desenvolverse en pro de sí
mismo.
Entregar
amor sin aprehensión. La Esencia Floral Chicory, para equilibrar la convivencia
en la pareja, ayudando a restablecer un espacio de respeto en una relación.


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