jueves, 17 de julio de 2014

El cuidado de un ser querido y los miedos



Cuidar a una persona que se estima y de la cual se tiene una responsabilidad por su bienestar adquiere especial relevancia cuando se trata  por ejemplo de un adulto mayor. Esa persona que ha vivido muchos años, y cuyo cuerpo a veces demuestra signos del desgaste natural de los años.

Hay circunstancias en que los cuidados deben ser intensivos, integrales en la medida que se deben atender las cuestiones físicas, emocionales y espirituales.

No obstante, en algunos casos existen capacidades que aún pueden seguir siendo sobrellevadas por el adulto mayor que está siendo atendido, al cual se acompaña en sus rutinas.  Y es en esas situaciones que la protección en exceso puede deteriorar la calidad de vida de ese señor o señora, considerando que la independencia  es inherente a la evolución de los individuos.

Un cuidado integral tiene muchos aspectos, y uno de ellos es observar qué puede seguir ejecutando esa persona a quien tanto se estima y cuya salud quisiéramos preservar  o aminorar efectos de alguna enfermedad que pueda estar presente.

El hecho de  pretender que un ser amado y apreciado este bajo vigilancia excesiva puede revelar miedos que son grandes y que están presentes cuando no se puede observar esas necesidades que son tan importantes en el auxilio y observación de la salud  mental de las personas.

Por otro lado los miedos también son emociones que aparecen en cualquier etapa de la vida.  En la infancia, hay niños que sufren de constantes pesadillas. Son temores que suelen en algunos casos aparecer antes de que el niño se duerma, generando una angustia a la familia, ya que los padres pretenden descansar y anhelan que su pequeño también lo haga.

Sin embargo esos miedos a veces no pueden ser bien detectados por ese niño o niña que apenas expresa temor y que no quiere sentir lo ocurrido en el sueño. Dicen que son pesadillas, elementos ficticios, cosas que parecen irreales pero que les provoca cansancio y cambios en su humor ya que no pueden dormir bien y despiertan en algunas ocasiones durante la noche, siendo estos estados acompañados de lágrimas y susto.

El proceso terapéutico que  acompaña la prescripción de esencias florales puede contar con el Remedio Floral Red Chestnut, que  tiene la virtud de permitir que la persona se ocupe de si y y encuentre en su individualidad la capacidad de servir auténticamente. Esto ayudaría enormemente a aquellos que deben velar por el cuidado de algún familiar o persona querida, siendo un buen recurso para dicha relación.




A su vez el Floral Aspen es recomendado  para aliviar ese miedo a lo  desconocido, aliviando la tensión para la familia. Es la ayuda a promover la cualidad de la Confianza en estos niños.  

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