jueves, 14 de agosto de 2014

HABILIDADES PARA CONVIVIR EN PAZ

La convivencia es una habilidad social ineludible dentro del entorno de una persona.
Que este acto de convivir sea tranquilo y no represente un obstáculo en la vida de alguien. Es lo que se espera de  un proceso que forma parte de la capacidad de desarrollar la habilidad para una convivencia sana a nivel físico, mental y espiritual.
El  ámbito involucrado en  la acción de vivir junto a otras personas implicará en  la influencia que dicha actitud tenga en un individuo. Es así como los  ámbitos  familiar y laboral serán  para algunos más importantes en los niveles de convivencia que  aquellos espacios o entornos conformados por círculos más alejados.
Generar un espacio de relacionamientos tranquilos, constructivos y dispuestos a crecer y adaptarse es un Talento que demanda un trabajo interno basado en una observación constante, que al tiempo se torna parte de la naturaleza de acción en la personalidad que lo práctica.
Claro está que la intención de mantener o desarrollar dichas virtudes radica en la voluntad e iniciativa propias. Y  en la medida que se pretenda establecer una armonía en el entorno  la convivencia tranquila se asume como un eje importante de desenvolver y mantener en el tiempo.
 A modo de ejemplo, hay padres que desean rescatar la confianza de sus hijos en la etapa de la adolescencia o juventud temprana y para eso desean esforzarse para que el diario vivir sea un momento de aproximación y crecimiento.  Este es un beneficio  que requiere altura de mira, un objetivo claro, y una imparcialidad respecto a los sentimientos que se relacionen con el ego. Quizás no se trate de ceder ante los demás, sino más bien luchar por una causa que se sabe necesaria adquiriendo la certeza de que se espera reanudar o fortalecer una relación.
Otro ejemplo, es cuando se pretende mejorar las condiciones de un ambiente laboral discrepante y se desea dejar al descubierto los verdaderos propósitos de un trabajo, relacionados con el crecimiento individual propio y familiar en algunos casos. 
¿Cómo se podrían mejorar las habilidades de convivencia integral?

  • Una de las posibles respuestas (ya que todos los  contextos de vida y personales a veces llevan involucrados circunstancias especiales que deberán ser analizadas desde otra perspectiva) es la observación de sí mismo frente al hecho puntual de la convivencia.
  • La observación interior aportará el grado de desarrollo interno en el que se encuentra la persona.
  • Esta percepción radica en lograr vislumbrar las emociones que van surgiendo,  es decir las alegrías, las tristezas, las frustraciones, entre otras. Las emociones irán cambiando y por ende  la percepción de los hechos no será la misma si se observa que en el tiempo  las mismas emociones cambian y entregan otra visión de los sucesos.  En este contexto, y en relación a la convivencia con un ser querido por ejemplo, sería  útil percibir e identificar la emoción de un conflicto y ver si su evolución entregará otra postura respecto a lo que está sucediendo. Este solo hecho podría amenizar o evitar  una actitud conflictiva o intolerante dando paso a una convivencia equilibrada y constructiva.

¿Cuáles son los beneficios de una convivencia equilibrada?


  • La armonía en una relación es un beneficio. También es un estado de oportunidad de crecimiento y avance. Esto será posible probablemente debido a que se genera y se construye un espacio de respeto.  Es un aprendizaje que con el tiempo se transforma en actos naturales que mejoran la calidad de vida de la personas.
  • La educación de  los hijos en un entorno de grata convivencia permitirá grandes logros para ellos, sobre todo por el refuerzo de áreas elementales como la confianza y la autoestima.
  • A nivel de relacionamiento con un ser querido, la actitud de convivencia respetuosa y nutritiva emocionalmente es un aliciente para el desarrollo personal, intelectual y emocional.

Resumiendo los pasos sugeridos para el fortalecimiento de una convivencia constructiva y sana:
  • -         Observar las emociones frente a una situación de conflicto u obstáculo;
  • -         Ver si es posible tener otro punto de vista, para evitar una obsesión respecto al caso;
  • -         Pensar en los motivos que impulsan  al  que está al frente  a actuar de determinada manera;
  • -         Proponer una escucha respetuosa;
  • -         Preguntar a la persona que nos escucha y con la que convivimos si es posible que le inquiete lo mismo que a nosotros;
  • -    Rescatar el propósito de la convivencia, y la importancia de la misma.
  • -  La finalidad de una relación familiar o de pareja, que sea agradable y evolutiva siempre es mayor que obstáculos rutinarios, que suelen pasar con el tiempo;
  • -     La finalidad de una relación laboral u otra, no tendría por qué desviar  el crecimiento personal de un individuo.


La Terapia a través de las Esencias Florales, es un recurso natural que permite ayudar a las personas a generar la observación del desarrollo de las habilidades para crear y mantener una buena convivencia, siendo además una herramienta para potenciar las capacidades personales frente a las relaciones de pareja, familiares, laborales y sociales en general.

Mustard, es una Esencia que otorga Luz y Claridad.


Estrella de Belén, cura y sella heridas emocionales, lo que permite cerrar procesos y  crecer en una relación. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario